Cuidados básicos

El Khao Manee es un gato muy sano y fácil de cuidar, así que con unas pautas básicas y rutinarias, mostrará siempre un aspecto saludable y feliz.

Un gato sano presentará un aspecto esbelto y musculado, pelo brillante y ojos sin lagrimeos, con expresión vivaz.  Sus oídos estarán libres de cerumen y si exploramos su boca, presentará dientes blancos y afilados y encías sin irritaciones. Las partes en que su piel se torna rosada por tener menos pelo, no presentarán quemaduras ni daños.

Algunos ejemplares pueden presentar lagañas o mucosidades oscuras a diario, que deberemos de limpiar cuando aparezcan y que entran dentro de la normalidad. Por su pelaje ultra blanco, es fácil que manchen su cola y que con el transcurso de las semanas, el pelaje se torne amarillento en esa zona.  Bastará con un baño para eliminar cualquier resto de suciedad.

Señales indicativas de que nuestro gato no está bien son la presencia de diarreas o vómitos, restos de sangre en las heces, nariz seca o con supuraciones, lagrimeo continuado, formación continuada de lagañas amarillo-verdosas, pelo seco y casposo, mal aliento, cera oscura en sus oídos, uñas débiles, ojos tristes, piel tensada, carácter apático o falta de apetito.  Es importante dedicarle un tiempo diario de cuidados y prestar especial atención a posibles anomalías que presente; si muestra algún signo preocupante, acudiremos inmediatamente al veterinario.

Es importante evitar salidas al exterior y proporcionarle agua limpia siempre a su disposición.  Sus comederos, bebederos y bandeja higiénica deberán de limpiarse diariamente y ha de disponer de un rascador y una zona de descanso. Si además le suministramos una alimentación saludable y nutritiva, controlamos su peso y le incentivamos a jugar y a ejercitarse, será un gato sano y feliz.

Aparte de los cuidados diarios que le prestemos, se recomiendan también las siguientes pautas:

  • Un cepillado semanal para eliminar el pelo muerto. Se realizará a contrapelo y a favor del mismo, masajeando al gato y convirtiéndolo en un rato agradable para todos. Suelen ronronear durante todo el cepillado. En épocas de muda de pelo, incrementaremos la frecuencia a 2 o 3 cepillados semanales.  De ese modo su pelo lucirá brillante y libre de impurezas.
  • Una desparasitación externa preventiva, utilizando pipetas de 1 o 2 meses de duración. En el caso de que el gato no tenga acceso al exterior, consultaremos con nuestro veterinario al respecto y seguiremos las pautas que nos indique.
  • Una desparasitación interna preventiva cada 3 meses, a poder ser alternando dos principios activos distintos y con distintas coberturas.  A pesar de que algunos medicamentos para desparasitar internamente son efectivos contra mas de un tipo de parásito, no hay ningún medicamento que sea efectivo contra todos ellos y por lo tanto, en caso de infestación, será necesario determinar el tipo de parásito antes de medicar al gato.  Algunos efectos secundarios de estos medicamentos pueden ser diarreas o vómitos, que deberemos distinguir de una reacción tóxica (todos los desparasitantes son venenos que idealmente afectarán mas a los parásitos que a los gatos, pero no siempre ha de ser así y por lo tanto es importante seguir siempre las pautas marcadas por nuestro veterinario)
  • Cortar las uñas con una periodicidad mensual utilizando unas tijeras especialmente diseñadas con este fin.  En la parte central interna de cada uña tenemos una línea rosada que nunca deberemos cortar, ya que contiene vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas y las células responsables del crecimiento de la uña.  Cortar las uñas será especialmente importante en gatos que no están continuamente activos o no tienen rascadores a su alcance que puedan usar a diario, ya que si no se cortan podrían llegar a crecer tanto que punzarían la piel de las almohadillas de sus pies.
  • Un baño trimestral con agua tibia y un champú especializado para gatos de pelo blanco. Nunca sumergiremos la cabeza del gato en agua y evitaremos que le entre agua en los oídos.   Debemos estar tranquilos y buscar un rato en el que nos sobre el tiempo para no ir con prisas, pero si el gato no está cómodo, no lo alargaremos más de lo necesario.  Si estamos alterados o estresados el gato lo notará y se estresará también.  Es necesario secarlo a conciencia con un secador con aire templado y velocidad reducida para evitar que se asuste, ya que no suelen gustarles los secadores.  Si se hace un suplicio secarlo de este modo, se recomienda utilizar en primer lugar una toalla y ayudarnos de papel absorbente de cocina hasta asegurarnos de que está totalmente seco. De este modo se evitarán resfriados indeseados.
  • Podemos aprovechar la ocasión para limpiar suavemente el interior de sus oídos con un algodón humedecido.
  • Una visita anual a su veterinario para que le practique una revisión general y lo pueda vacunar. En lo referente a vacunas, mínimo deberemos vacunarlo anualmente con una trivalente (contra la panleucopenia felina, la calicivirosis felina y la rinotraqueitis vírica felina). También deberemos vacunarlos anualmente contra la rabia según lugar de residencia o si deseamos viajar con él a otro país.

 

 

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